Me encanta dejar que el juego me lleve, pero también me derrito por una mirada larga y un susurro al oído. No soy muy habladora al principio, pero cuando me siento segura, las palabras fluyen como un río de confianza. ¿Quieres ser el que rompa mi silencio?. Me encanta cuando me regalan un elogio sincero mientras sostenemos una copa de vino y nuestras miradas se cruzan. Esos pequeños momentos me hacen sentir especial. Odio el humo en la cara y las mentiras por la pantalla. Un poco de paciencia y sinceridad, por favor.